En BCG respetamos la capacidad, el ansia de crecimiento personal, el talento y las creencias de nuestros consultores, clientes y en general, de todos los profesionales con los que nos encontramos en el transcurso de nuestro trabajo. Forma parte de nuestro ADN el tratar a la gente con consideración, independientemente de su puesto, y el valorar las ideas por su calidad, no por el título de la persona que las genera.
Creemos que el respeto requiere una cultura de sinceridad y empatía. Por ello nuestro trato es abierto y honesto, fomentamos la crítica constructiva y recompensamos el rendimiento y la contribución de acuerdo con nuestros valores. Nuestros procesos de toma de decisiones son transparentes y lideramos con el ejemplo.
Reconocemos que nuestra profesión es exigente. Por tanto aceptamos, tanto como grupo y como individuos, la responsabilidad de evitar situaciones que pongan en peligro nuestra salud o la de nuestras familias.