En BCG, he trabajado con un antiguo oficial del ejército, un toxicólogo forense, un empresario de restauración y un analista financiero alemán. Con todos ellos colaboré en un solo proyecto. El conocimiento que mis compañeros de equipo han adquirido en experiencias anteriores resulta, a menudo, útil. Sin embargo, yo he sacado un mayor provecho de la influencia que esas experiencias han tenido sobre su forma de pensar y reflexionar.
En este proyecto que menciono, en el que debíamos analizar la ineficiencia de una planta de producción, trabajé con el analista financiero para calcular las tendencias de la maquinaria de precisión. No nos fue posible justificar la ineficiencia de la planta hasta que el antiguo oficial del ejército, miembro de nuestro equipo, dio su opinión: los empleados no estaban contentos. La falta de motivación en los empleados, un factor que no se puede definir en una hoja de cálculo, había provocado la pereza y una falta de atención al detalle. Sin contar con su punto de vista, no hubiéramos podido determinar las causas del problema de forma tan rápida. Como ocurrió en ese proyecto, el trabajo en equipo y el compañerismo son fundamentales para él éxito de nuestro trabajo.
Cuando me incorporé al mundo de los negocios, supe que aprendería algo nuevo de mis compañeros de equipo todos los días. Sin embargo, lo más admirable, es que BCG me ha ofrecido también la oportunidad de corresponder a mis compañeros para que ellos también aprendan de mí.