Desde que me incorporé a BCG, he participado activamente en las actividades deportivas de la oficina como jugador y como organizador. Tengo tantos recuerdos que es imposible describirlos aquí, pero ha habido muchos ratos divertidos, mucho tiempo para conocernos y también alguna que otra lesión.
La verdad es que en nuestro equipo priman más las ganas de pasarlo bien que la calidad futbolística. Sólo hay que ver uno de nuestros partidos de domingo para convencerse. Pero luego llega el campeonato europeo de BCG, nos enfundamos en las camisetas que personalizamos cada año y nos transformamos en grandes estrellas. Una vez comenté que cada uno juega, vive y trabaja como es, y BCG España juega como un equipo donde cada uno es especial y extraordinario.