La tiranía del despertador marca su ley a las 8.00am. Desayuno, me enfundo el traje, los guantes y el casco de la moto: prefiero disfrutar de la brisa al conducirla (y del tiempo que me ahorro al saltarme cualquier atasco) mientras duren las mañanas soleadas. “Los taxis son para el invierno”, pienso para mi interior. Hace unas pocas semanas que comencé mi primer proyecto en el sector de servicios financieros, y como cada miércoles tenemos reunión de seguimiento con el cliente.
Al pasar el control de seguridad en las oficinas del cliente me encuentro con el otro consultor del equipo BCG. Lleva las copias impresas del documento que preparamos la tarde anterior: aunque nuestra intención es proyectarlo, nunca está de más prevenir un posible fallo del cañón. Mientras nos dirigimos a la sala que tenemos asignada, nos cruzamos con un empleado del cliente que también forma parte del equipo. Nos saluda afectuosamente y nos advierte que la reunión se pospondrá 30 minutos: nos van a acompañar dos personas del departamento de Inteligencia Comercial que están especialmente interesados en el proyecto.
Aprovecho este inesperado retraso para repasar una vez más el documento, poniendo especial énfasis en la parte que presentaré yo. Tras la media hora de espera, abre la reunión el Principal de BCG que lidera el proyecto. Una vez ha hecho el resumen de situación, nos cede la palabra a los consultores, que conocemos el detalle de nuestros respectivos módulos de trabajo. Ponemos en común con los distintos integrantes del equipo del cliente el grado de avance del proyecto , los riesgos identificados y las medidas correctivas propuestas, pero al llegar a los próximos pasos, una de las personas de Inteligencia Comercial nos pide que, para la próxima reunión de seguimiento, realicemos un benchmark de mejores prácticas en presentación de ofertas financieras a través de Internet. Además de las tareas habituales de la oficina de proyecto, al equipo BCG le toca de nuevo investigar.
Tras la reunión nuestro Principal distribuye el trabajo entre los consultores: me corresponde averiguar qué están haciendo otros bancos especialmente innovadores con sus ofertas en la Red. Curso una petición de búsqueda a través del departamento de Research, pero también llamo a un compañero que, si no recuerdo mal, estuvo en un caso de publicidad en Internet. Tras darme unas pinceladas del sector, me sugiere que comamos juntos cerca de la oficina para que, una vez me haya empapado de los documentos iniciales, pueda consultarle más dudas. Acepto y le doy las gracias, pero con una sola condición: comeremos en una terraza junto al Retiro, que pronto se acabará la temporada. Dicho y hecho.
Tras la comida, subo a mi sala de equipo de la 5ª planta en las oficinas de BCG. Los chicos de Research me han pasado cantidad de información útil, y dedico las siguientes horas a procesarla haciendo uso de las buenas ideas que mi compañero me ha sugerido al mediodía. Me decido a preparar un pequeño documento inicial con los descubrimientos que he hecho, para lo que me apoyo en la inestimable ayuda de Producción. Entre tanto, aprovecho para tomar una Coca-Cola con un amigo que entró conmigo en la empresa hace ya dos años. Me cuenta que su proyecto es muy exigente, pero que está encantado con el equipo y con la ciudad –en algunos casos se trabaja de lunes a jueves fuera de Madrid–. A continuación sigo depurando el documento preliminar, que termino rondando las ocho y media de la tarde. ¡El tiempo se me ha pasado volando! Antes de remitir el documento al Principal, lo contrasto con mi compañero de caso, quien me da algunas sugerencias que incorporo en los siguientes minutos. Mañana lo repasaré con el Principal y sin duda vendrán cambios, pero por hoy ya he terminado. He quedado para ir al cine: hace tiempo que me apetece ver una película que varios amigos no paran de recomendarme.
Hugo Martín Domínguez es Ingeniero Superior de Telecomunicaciones por la Universidad Politécnica de Madrid y Licenciado en Economía por la Universidad San Pablo CEU, donde obtuvo el Premio Extraordinario Fin de Carrera. Hugo es coautor junto al catedrático Fernando Sáez Vacas del libro "Domótica: un enfoque sociotécnico". Actualmente está cursando un MBA en Stanford GSB (California).