Es temprano, lunes y tengo un día crucial por delante. Hoy tengo una presentación de seguimiento con el cliente muy importante. Pero, como cada mañana en los últimos años y como sugirió Steve Jobs, me pregunto ante el espejo si esto es lo que quiero hacer hoy...la respuesta, y sin la menor duda, siempre ha sido positiva por las tres recompensas que el día a día de BCG siempre me ofrece:
La primera recompensa. Llego al cliente, donde aprovecho para desayunar con el equipo. La gestión de las personas es una de las cosas más gratificantes cuando llegas a Gerente. Durante nuestra animada charla acerca del fin de semana y de la presentación puedo observar el enorme talento de la gente que tengo a mi lado. Esas conversaciones inteligentes me permiten aprovechar para rumiar mi más reciente lectura del fin de semana "Alejandro Magno: conquistador del mundo", un libro escrito por Robin Alex Fox y que me ha deparado incontables lecciones aplicables al día a día de BCG. Al igual que él, nosotros nunca nos detenemos ante una frontera, ni ante una adversidad. Además, admiro a un tipo que era capaz de dirigir a un ejército de 50.000 personas y conocerlos a todos por su nombre. Creo que la clave, al igual que en BCG, es predicar con el ejemplo y nunca mandar a tu equipo hacer algo que tú no fueras capaz de hacer.
La segunda recompensa. Empieza la presentación y ¡Vaya audiencia!, un cliente líder en su mercado afrontando un problema estratégico que afecta a su principal línea de negocio, reto intelectual donde los haya. El problema no sería fracasar, si no el hecho de no haberlo intentado, porque como una vez me dijo un socio que "el cliente nunca te llama para resolver problemas sencillos". En BCG tratamos de dinamizar al cliente aportando una visión nueva y rompedora del futuro de una organización. Han sido 5 semanas de duro trabajo, pero la presentación es todo un éxito y el cliente nos felicita abiertamente por el trabajo realizado y se muestra ansioso por ver las recomendaciones finales.
La tercera recompensa. Llegamos a la sala que el cliente nos ha habilitado para trabajar y el socio felicita, uno por uno, a todos los miembros del equipo. Después, nos vamos a comer todos juntos para celebrarlo. Le digo que me gustaría salir pronto para jugar el partido semanal con mi equipo de fútbol, formado por los que jugábamos en el barrio de pequeños (bueno! un poco más mayores y con más kilos). El Socio no sólo no pone ningún problema, sino que además me comenta que el se irá también a esa hora para poder bañar a sus hijos (a mi para esto me queda todavía un poco), pero me gusta la calidad humana de la empresa y el respeto generalizado por el work-life balance.
Las nueve en punto, salgo corriendo...¡Hace cinco horas discutiendo el futuro de una empresa del IBEX-35 y ahora disfrutando de un partido con los amigos!
Jorge Colado es Project Leader en la oficina de Madrid, a la que se incorporó en 2005. Con anterioridad trabajó 3 años en Arthur Andersen en España y México y 1 año en Barclays Bank Capital Markets in London. Jorge posee un certificado FRM por GARP.