Las empresas de consultoría estratégica proporcionan dos tipos de habilidades a sus clientes. En primer lugar, un conocimiento profundo específico y experiencia. Por ejemplo, un negocio puede cuestionarse qué tipo de estrategia debería adoptar para entrar en un mercado atractivo pero competitivo. Es muy probable que una empresa de consultoría estratégica haya asesorado a un importante número de empresas en esta misma cuestión y haya acumulado gran cantidad de conocimiento relacionado. Incorporar estos conocimientos y esta experiencia en el proceso de toma de decisiones puede ser un recurso muy valioso para un cliente.
El segundo elemento clave que las consultoras estratégicas ofrecen a estas organizaciones es una perspectiva independiente. Con frecuencia, las empresas están vinculadas a ciertos enfoques y maneras de pensar. Una consultora que no tiene esa vinculación puede aportar un punto de vista nuevo. Además de un enfoque rigurosamente analítico, los consultores estratégicos pueden ofrecer soluciones innovadoras a los problemas de sus clientes para lograr impacto significativo.