Estamos convencidos de que los enfoques convencionales llevan en muy pocas ocasiones a nuestros clientes allí donde quieren estar. Hemos sido muchas veces testigos de cómo el pensamiento creativo y las soluciones innovadoras a los problemas más complicados requieren una combinación de diferentes puntos de vista, ángulos y perspectivas.
Como consultor doctorado, enriquecerás los equipos de proyecto con una perspectiva nueva y distinta. Con tus ganas de afrontar nuevos retos y tu incomparable habilidad para generar ideas innovadoras, ofrecerás a los clientes sólidos enfoques del más alto nivel y soluciones adaptadas a su organización y desafíos.
Por ejemplo, a menudo trabajamos para clientes cuyo negocio está estrechamente vinculado con alguna disciplina perteneciente a las ciencias naturales. El hecho de tener un conocimiento de primera mano de la disciplina correspondiente nos ayuda a realizar el análisis adecuado y proponer soluciones viables, al tiempo que demostramos nuestra credibilidad ante el cliente.
No cabe duda de que el conocimiento que tiene un químico sobre la cadena de valor de una empresa sanitaria es diferente del que posee un licenciado en empresariales, que un físico estudia el sector de automoción desde su propio ángulo y que un matemático aborda temas de evaluación de riesgos desde una perspectiva especialmente sólida.
Las ciencias sociales son más importantes que nunca en la actual era de la globalización. ¿Quién mejor que un experto en esta área para entender lo que hace falta con el fin de crear y mantener una ventaja competitiva para una empresa internacional? Para una compañía que ha decidido entrar en un nuevo mercado, un sociólogo puede aportar conocimientos que nadie más posee. La transformación de la cultura de toda una organización es un proceso que requiere una dilatada experiencia en psicología y, a veces, en antropología.
Una de nuestras más reputadas expertas en procesos de cambio llegó a ser lo que es a través de sus estudios de filosofía, que realizó después de trabajar como matemática. En BCG, puedes sorprender a los que te rodean… ¡incluso a ti mismo!