Durante mi primer año en BCG, me impresionó ver cómo Senior Associates se ayudaban mutuamente en la preparación de sus ensayos de solicitud de plaza en un MBA, a pesar de ser conscientes de que solicitaban plaza en las mismas universidades. Más tarde, comprendí que todos eran amigos. El proceso de solicitud de plaza para realizar mi MBA fue duro y estresante, aunque al menos tenía a mis amigos cerca, que se identificaban conmigo y estaban siempre dispuestos a echarme una mano. Partners, Principals y Project Leaders se involucran en el proceso y ayudan a los Associates a entrar en las universidades seleccionadas por cada uno. Recuerdo que en Nochevieja recibí una versión revisada de mi ensayo de solicitud de manos de un Principal y nunca lo olvidaré. Por eso, este año estoy contribuyendo en lo que puedo y ayudo a Associates a preparar sus ensayos de solicitud.
Como mujer que trabaja en BCG, se me ha brindado la oportunidad de conocer y trabajar con referentes en nuestras oficinas y en las del cliente desde una fase temprana de mi carrera. Gracias a ello, he podido aprender de sus experiencias y sacrificios así como a pedir consejo cuando lo necesito.
Mucha gente que se incorpora a BCG, permanece y se acaba convirtiendo en Partner. Otros utilizan las experiencias adquiridas en BCG, las ponen en práctica en cualquiera de los sectores y acaban teniendo una carrera profesional de éxito. Sin embargo, estoy segura de que todos ellos asisten a las cenas de Alumni que se celebran en octubre y se sienten felices aunque también un poco nostálgicos de sus vivencias en BCG.
No sé las vueltas que dará mi vida, pero estoy segura de que BCG siempre formará una parte importante de la persona en la que me acabe convirtiendo.